A diario, de verdad, real.

Y aun así, no es lo mismo. Podría volver atrás, al tiempo donde él no existía. Recuperar el gusto por la independencia. Y no. Sólo estoy sola porque me falta. Lo sé. Si me miro en el espejo de la ausencia, se refleja la soledad a mi espalda. Por contraste. Él me aprisiona los huecos y siento que exploto de plenitud y no me ahogo porque respiro con el aliento de su boca. No sé como podemos alimentarnos tanto a través del hambre de tenernos que padecemos. Pero no quiero seguir soñando más con que un día nos encontraremos otra vez y volveré a sentir eso. Lo quiero a diario, de verdad, real.